gallina olvidada reflexion

Una reflexión cristiana sobre el esfuerzo silencioso y el verdadero servicio

Había una vez un toro que invitó a sus amigos a un gran banquete.
No voy a aportar nada, ya estoy prestando mi casa —dijo con orgullo.

El perro, sin pensarlo dos veces, añadió:
Yo traigo un hueso viejo que encontré, aún tiene algo de carnita. 🦴

Y el caballo, no queriendo quedarse atrás, comentó:
Tengo un pedazo de queso del carnaval pasado. Está un poco rancio, pero sirve, ¿no? 🧀

Entonces, todos miraron a la gallina…
Ah, perfecto… ¿y yo pongo el resto? —respondió con una sonrisa forzada—. Supongo que sí: la leña, el arroz, los frijoles, el trabajo…

El peso del esfuerzo invisible 🍲

El día del banquete, la gallina llegó muy temprano. Traía un pañuelo en la cabeza, el machete en la mano, la espalda sudorosa y los brazos llenos de leña. También cargaba el arroz, los frijoles y el maíz.

El trabajo fue tan agotador que, sin querer, puso demasiada sal en los frijoles. Cuando los invitados llegaron por la noche, ya todo estaba listo. El caballo probó los frijoles y soltó una carcajada:
¿Esto es sal con frijoles o frijoles con sal? 😆

El perro también se quejó:
¡Gallina! ¿Nos quieres convertir en toros o qué? Esto está incomible…

El único que no se quejó fue el toro, que en realidad disfrutaba la sal. 🐂

Avergonzada, la gallina volvió a su casa, cocinó nuevos frijoles con cariño y esmero. El olor era delicioso, y todos comieron hasta repetir. Pero nadie le dio las gracias. Nadie notó su cansancio, ni la miraron durante la fiesta. Ella se quedó en la cocina, lavando platos, sola y sin comer. 🧽🍽️

Cuando el que siempre da… desaparece 🌑

En todas las fiestas era lo mismo. La gallina daba todo, y nadie lo valoraba. Hasta que un día… ya no estuvo.

No hubo frijoles, ni leña, ni sabor. Solo huesos y queso rancio. Entonces la recordaron, pero no por amor, sino por necesidad. Salieron a buscarla… pero nadie sabía dónde vivía. 😞

Pasaron por una cueva oscura, donde se escuchaba una voz débil:
Perdóname, mamá… yo solo quería proteger a la familia…

Era la gallina. Ya no estaba. Solo su voz, atrapada en el eco de la soledad.

La verdad que ignoraron 🥀

Corrieron a casa del chivo, su único amigo:
¿Por qué vivía en una cueva? ¿Por qué nunca nos dijo que no tenía hogar?

Y el chivo respondió:
¿De verdad no lo sabían? Ella trabajaba para ustedes sin tener nada propio. Nadie notó su dolor ni su soledad.

Les contó que la gallina había sido expulsada por su propia familia tras una mordida de serpiente, por miedo al veneno. Desde entonces, vivía sola, dando a todos sin recibir nada.

Mientras ustedes reían, ella lloraba en silencio. Mientras ustedes se alimentaban, ella se desvivía con una olla vacía… —dijo el chivo con tristeza.

¿Dónde está ahora? —preguntaron.

Está viva… pero ya no tiene fuerzas. Se hundió en una depresión profunda. Yo la cuido ahora. Porque nadie más lo hizo cuando más lo necesitaba.

gallina olvidada reflexion

Una enseñanza para el alma ✨

Hay muchas «gallinas» en nuestra vida. Personas que lo dan todo, que se esfuerzan sin ser vistas, que cargan con tareas invisibles para los demás. Personas que ríen por fuera, pero lloran en la intimidad. 😢

Como cristianos, estamos llamados a valorar, reconocer y cuidar de quienes sirven en silencio.
Jesús nos enseñó a ver al que nadie ve, a amar al que todos olvidan. Que esta historia nos mueva a abrir los ojos y el corazón.

🙏 ¿Y tú? ¿A quién has olvidado agradecer hoy?